| Diario de un vampiro con un sólo colmillo. Dibujo Natalia Molinos |
Lo del look ya os lo he comentado. Es algo que me preocupa. No es que yo antes me comiera mucho el tarro por mi aspecto. Siempre he ido bastante informal. Camisa por fuera de los pantalones, camiseta de alguna cosa friki debajo, vaqueros, botas o zapatillas de deporte, cazadora de cuero o vaquera, coleta,... Pero ahora que no me puedo ver en los espejos, me preocupa mi aspecto. Y, por otro lado, creo que ser vampiro conlleva cierta responsabilidad en cuanto al look. Le estoy dando vueltas al tema. Creo que una buena imagen es imprescindible para un vampiro. Hay que impresionar y hacerse respetar.
Comprando un cupón de la Once –es que por
ser vampiro no te cambia tanto la vida, pero si me toca el cupón ya será otra
cosa- se me ha ocurrido una idea. Le he preguntado al vendedor –que era
bastante ciego- como se las apañaba para comprar ropa, vestirse,..., y, como el que
no quiere la cosa, ahí he introducido mi pregunta ¿cómo puede afeitarse y
saber que va bien arreglado?!... me ha dicho que les entrenan para eso, igual
que para tocar cosas y caras, para así apañárselas. Le he contado que tengo una
degeneración de la vista y que me gustaría aprender por si acaso la cosa va a
peor… Bueno, pues me ha dado la dirección donde dan los cursos, así que estoy
hoy bastante animado con el tema del look. Además, me he comprado un chaleco
negro, un pantalón negro, botines negros con la puntera plateada y –como me
parecía que era demasiado una capa- una gabardina bastante larga, también negra…
Estoy impaciente por
estrenarlo todo , pero esperaré a terminar el curso.

