| ©Natalia Molinos Navarro |
Nada , que no hay tu tía. Conseguí dentista. Parece que le va la onda siniestra y gótica, así que está encantado
conmigo. Hasta me hace buen precio –creo que, de todas formas, le gusta un poco
lo sádico porque no me pone anestesia ¡y no veas tú lo
que duele! – bueno, a lo nuestro,.. llevamos intentando varios arreglos con
el tema del colmillo y, nada, que no hay manera. Lo único hasta el momento que parece
funcionar –por lo menos a la vista- es un tubito de plástico que me agarra al
diente con una pasta como para las dentaduras postizas, pero acaba despegándose
con el uso y el problema es que no produce el agujero que debería… queda muy
desarmónico en relación con el verdadero. Con el tubito, a veces no sale ni sangre y, cuando
sale, es poquita… pero bueno, por lo menos puedo hablar con él –el dentista- de
estas cosas que me preocupan.
La otra cosa que me ha empezado a
preocupar es que estoy más blanco que el papel y tengo que engañar a todos con
un rollo de una alergia a la luz del sol. Se lo creen porque hoy por hoy casi
todo el mundo tiene alguna cosa de estas y a cual más rara… Lo de las comidas y
cenas con amigos y familia, de momento lo llevo bien, amigos tengo dos que veo
de pascuas a ramos y familia poca… les digo que quiero carne poco hecha y
cuela… todavía no se han fijado ni en los colmillos…
Lo del trabajo es otro tema, mientras
tenga el subsidio voy marchando, pero se me va a acabar y tengo que encontrar
un trabajo. La semana que viene tengo una entrevista, ya os comentaré que pasa.
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