lunes, 15 de abril de 2019

Dios y los ajos


Foto: Natalia Molinos


Lo de Dios es muy extraño. Como casi todos, soy católico, apostólico, romano, y no practicante. Nunca había pensado en eso. Pero con lo de ser vampiro me daba un poco de miedo lo de las cruces. Enfrentarme a ellas.. Pensé que me podían hacer daño... Pues no es para tanto. El otro día subió al taxi una pareja de góticos –quedaron encantados conmigo-  y los dos llevaban grandes cruces colgadas del cuello, bastante aparatosas… Pues no me hicieron ningún efecto. Pensé que ellos tendrían que saber bastante de vampiros, así que les pregunté sobre el tema de las cruces y me dijeron que hay distintos tipos de vampiros y que a todos no les afecta las mismas cosas, como las cruces. Por lo visto, tampoco todos matan personas, incluso los hay que prefieren no matar a ninguna criatura y se buscan la vida de otra manera. Parece ser entonces que sólo algunos, seguramente los que prefieren matar,  huyen de las cruces. Todo este tema del vampirismo a mi no me había interesado hasta ahora, y creo que me voy a tener que poner a estudiar un poco, desconozco muchísimo. La pareja me ha hablado de varios libros y he tomado nota. Como me veían muy interesado también me han propuesto que vaya algún día a la Cueva del Murciélago, un pub donde se junta la créme de la créme gótica y dan conciertos en directo de la música que les gusta. A mi siempre me habían parecido muy lánguidos y deprimentes los góticos… me los imagino moviéndose en la oscuridad de manera sosa y ausente… pero la gótica estaba para mojar pan, toda apretada con un corsé de charol negro que me ha hecho saltar el colmillo y casi me tiró encima de sus carnosas protuberancias cuando le he dado el cambio… He quedado con ellos para otro día.

Lo de los ajos si es verdad. Yo me los ponía antes en todo, hasta untados en el pan con un poco de aceite… ¡¡Puf!!! Ahora no puedo ni olerlos a distancia, me mareo y todo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pensamientos de lunes

Lunes por la mañana y no puedo salir de casa. El sol me mata. Bueno, no literalmente. Pero podría matarme. Sobre todo si el sol es fuerte. S...